Anda la Champions revuelta; tanto hablar de la final del Bernabeu y de repente al Barça se le complica incluso el pase a octavos; el Inter tampoco va sobrado y lo que ya se sabía difícil, que el grupo tenía dos salidas a Rusia, ahora hay que sumarle que habrá que ganar al menos una de las dos y que el partido del Inter en casa será decisivo, puede que no para ser primero de grupo, sino para clasificarse.
Mientras, el Liverpool sigue despeñándose y dando muestras de debilidad, el rangers demostrando que la liga escocesa no da para más, el Sevilla ya está clasificado y, en esta jornada más que en ninguna otra, se puede decir el tópico eterno de "no hay rival pequeño".
Ryazantsev descosiendo el balón (un oyente aún tuvo la valentía de sugerir que Valdés no estira los brazos; el debate con Víctor en can Barça no acabará nunca).
Ibra haciendo de nueve puro; insisto que creo que nadie esperaba este rendimiento goleador (y menos que todos los goles marcados menos el del Sporting hayan sido el primero del equipo).
El Debrecen-Fiorentina; a destacar el segundo de Mutu, a romper, lo bien que se entienden el rumano y Gilardino, que está en estado de gracia, y el segundo de los húngaros, de Rudolf, una rosca que ni siquiera llega a tocar la red de fondo de la portería.
Elson marca el del honor para el Stuttgart poniéndola en la escuadra a balón parado.
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miércoles, 30 de junio de 2010
Va de paredes
La de Cesc con Silva, el toque de Silva es clase pura.
La de Pirlo y Grosso, tremendo el pase del primero, parece una piedra pero la pone en el interior del pie de Grosso.
La de Gilardino y Iaquinta, doble pared con finta inicial de Iaquinta.
La de Pirlo y Grosso, tremendo el pase del primero, parece una piedra pero la pone en el interior del pie de Grosso.
La de Gilardino y Iaquinta, doble pared con finta inicial de Iaquinta.
sábado, 26 de junio de 2010
Hleb (sí, Hleb), Veloso, Gilardino
El bieloruso se reencuentra con la velocidad, el regate y la definición después de un año en que se estuvo regateando a si mismo con insistencia, el típico gol que de no saber que es el mismo Hleb alguien diría, "eh, a este tío hay que ficharlo"; en cambio el portugués sí pertenece por derecho propio al club de los "¿cómo es que todavía está ahí y ningún grande va a por él?, chutazo por la escuadra; mientras, Gilardino va dando lecciones de lo que es un nueve, controla con el pecho y retuerce el cuerpo lo justo para rematar sin dejarla caer empata a dos para encarrilar la eliminatoria.
Hleb.
Veloso.
Gilardino.
Hleb.
Veloso.
Gilardino.
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